“Confío mucho en que este va a terminar siendo un templo azul” Larcamón

El entorno previo al compromiso entre Cruz Azul y Tigres UANL sumó un capítulo extra luego de que Ángel Correa señalara en conferencia que desconocía la sede habitual de La Máquina y mencionara que el duelo sería en Puebla. La respuesta no tardó en llegar por parte del técnico celeste, Nicolás Larcamón, quien optó por un mensaje institucional y sin confrontaciones.

El estratega argentino dejó en claro que no busca alimentar una controversia innecesaria y subrayó que los recientes cambios logísticos han sido sensibles para el club y su entorno. “No creo que sea para entrar en polémica. Por lo que representan los movimientos que tuvimos en los últimos tiempos es sensible para nosotros. Donde juguemos somos muy reconocibles, independientemente del estadio en donde estemos”, expresó.

Más allá de la declaración del jugador felino, Larcamón enfocó su discurso en reforzar la identidad del equipo, destacando que el ADN cementero no depende de una sede fija, sino de la manera en que compite en cada encuentro.

En ese contexto, mostró plena confianza en que el Estadio Cuauhtémoc se convierta en un bastión celeste durante esta etapa. “Confío mucho en que este va a terminar siendo un templo azul”, afirmó.

Además, lanzó un llamado directo a la afición para apropiarse del inmueble y marcar territorio. Invitó a “explotar” el estadio el próximo fin de semana, vestirlo de azul y convertirlo en una localía sólida que pese sobre los rivales, tal como ocurrió en su anterior casa en Ciudad Universitaria.

Así, Cruz Azul apuesta por transformar el cambio de sede en una oportunidad para fortalecer su identidad y reafirmar su condición de local, con el respaldo de su gente como principal impulso.