Saraperos toma forma en pretemporada; confianza y ambición marcan el campamento

Los Saraperos de Saltillo avanzan con paso firme en su campamento primaveral, donde el trabajo constante comienza a reflejarse tras once días de intensa actividad en el Estadio Francisco I. Madero. La novena coahuilense afina detalles con la mira puesta en ser protagonista desde el arranque de la temporada.

En medio de la preparación, el roster continúa tomando forma con la incorporación del joven jardinero Óscar Samaniego, quien se unió al grupo y de inmediato se sumó a las rutinas físicas y tácticas del equipo.

Las sesiones han estado marcadas por ejercicios de acondicionamiento, prácticas de bateo y trabajo de bullpen, en una etapa donde el cuerpo técnico busca definir roles y fortalecer cada línea del conjunto.

Uno de los peloteros llamados a liderar este proceso es Missael Rivera, quien afronta su quinta campaña con Saraperos y mantiene claro el objetivo principal: competir por el campeonato. El infielder destacó el crecimiento estructural del club y la importancia de priorizar el juego colectivo.

“El equipo luce más fuerte y mejor preparado. Sabemos que la meta es el título y estamos trabajando para eso. Primero está lo grupal, porque ahí es donde se construyen los logros”, afirmó.

Rivera también compartió que su recuperación física tras una lesión fue clave para encarar este nuevo ciclo, además de resaltar la consistencia como un factor determinante en el beisbol. Asimismo, valoró el poder ofensivo del equipo y los refuerzos que fortalecen el pitcheo.

En el mismo tenor, Brandon Villarreal se perfila como una de las piezas a seguir, luego de un buen desempeño en invierno. El outfielder aseguró que el grupo tiene altas expectativas y que el objetivo inmediato es clasificar a la postemporada.

“El equipo está bien armado y con mucha ambición. Queremos estar en playoffs y sabemos que el trabajo diario será clave para lograrlo”, comentó.

Villarreal también adelantó que buscará explotar al máximo su velocidad como herramienta ofensiva, apostando por ser más agresivo en las bases y generar mayor presión sobre los rivales.

Con un ambiente de compromiso y confianza, Saraperos continúa su preparación en busca de consolidar un equipo competitivo que aspire a lo más alto en la próxima temporada.