DIABLOS AVANZA A LA FINAL DE LA CHAMPIONS TRAS PALIZA SOBRE EQUIPO CUBANO

Con dos gruesos rallies, uno de ocho anotaciones y dos de siete, los Diablos Rojos del México (3-1) aseguraron su boleto para la final de la Baseball Champions League después de vencer 36-13 a los Cocodrilos de Matanzas, Cuba, en el segundo juego de la jornada en el Estadio Alfredo Harp Helú.

El festival ofensivo en el ‘Diamante de Fuego’ presentó una jornada de 43 hits conectados entre ambas novenas, de los cuáles, ocho fueron home runs. Por el equipo de Cuba, su cuenta presentó14 hits y dos cuadrangulares mientras que por los Diablos, la ofensiva pegó 29 indiscutibles y seis palos de vuelta entera.

En la parte individual, todos los bateadores de los Diablos dieron al menos un hit y anotaron al menos una ocasión. Los cañoneros más activos fueron el venezolano Ramón Flores quien se fue de 6-3, con cinco anotadas y seis producidas, siendo el autor de dos cuadrangulares. A la par de esta gran noche de Flores estuvo el dominicano Maikel Franco, quien cerró de 6-4, con cuatro timbradas y siete empujadas. José Marmolejos y Bryan González produjeron cinco y el joven Jesús Villalobos sumó cuatro producciones. Los home runs de los rojos fueron obra de Ramón Flores (2), Moisés Gutiérrez (1), José Marmolejos (1), Maikel Franco (1) y Bryan González (1).

En el pitcheo fueron siete lanzadores rojos los que tuvieron actividad, comenzando con el abridor Miguel Yajure, quien lanzó 2.0 innings de dos carreras. Después lo relevaron Edgar Navarro (2.0 innings), Víctor González (0.2 tandas), Jorge Monroy (1.0 tandas), Andrew Marrero (0.1 tandas), Jimmy Yacabonis (1.2) y Stephen Nogosek (1.1).

Con este resultado, los Diablos aseguraron su pase a la Final de la Baseball Champions League que se va a realizar este domingo a partir de las 2 de la tarde, en donde enfrentará al conjunto de los Kane County Cougars, de los Estados Unidos.

La explosión ofensiva de los Diablos arrancó con un rally de ocho carreras en la segunda entrada con lo que respondieron a las dos anotaciones que la novena cubana había hecho en el arranque del encuentro.

Esa ventaja de 8-2 siguió creciendo hasta ponerse 15-2 después de cuatro capítulos, luego de que los Rojos anotaron tres veces en la tercera y cuatro en la cuarta.

El quinto capítulo fue un ataque contra los lanzadores de ambas escuadras ya que la escuadra de los Cocodrilos timbró cuatro ocasiones en la parte alta y los pingos respondieron con un rally de siete carreras, lo que hizo que la pizarra del estadio marcara un marcador de 22-6. El segundo tercio del duelo cerró con un inning de 10 rayitas, cinco de cada lado, lo que puso una pizarra de 27-11.

El cierre del encuentro presentó todavía más carreras: cuatro en el séptimo rollo (dos por bando) y siete en el octavo capítulo, todos de los capitalinos.