Adiós a fase de grupos: Concacaf W cambia a eliminación directa desde 2027
La Concacaf anunció una renovación total para la Copa de Campeones Concacaf W, competencia que a partir de 2027 contará con un formato más dinámico y completamente enfocado en rondas de eliminación directa.
El nuevo sistema busca elevar la competitividad del torneo femenil de clubes más importante de la región y optimizar el calendario internacional, eliminando la tradicional fase de grupos y las finales centralizadas.
La renovada competencia contará con 11 clubes y se disputará entre julio y octubre de cada año. El torneo arrancará con una ronda preliminar a partido único, seguida de Cuartos de Final y Semifinales en series de ida y vuelta, mientras que la Final se jugará a un solo encuentro en la sede del club con mejor desempeño en fases previas.
El presidente de Concacaf, Victor Montagliani, señaló que el cambio representa “un importante paso adelante para el fútbol femenino de clubes”, destacando que el nuevo modelo aumentará la importancia de cada partido y ofrecerá un flujo competitivo más constante para clubes, jugadoras y aficionados.
En el nuevo formato, cinco equipos disputarán la fase preliminar, con representantes de Canadá, Costa Rica, El Salvador, Jamaica y Panamá. Los dos clubes vencedores avanzarán a Cuartos de Final, donde se unirán a seis equipos previamente clasificados: tres de México y tres de Estados Unidos.
Además, la Copa de Campeones Concacaf W continuará siendo la única vía de clasificación para las competencias femeniles de clubes organizadas por la FIFA. Concacaf confirmó que cuenta con 2.5 plazas para la futura Copa Mundial Femenina de Clubes de la FIFA, cuya primera edición se celebrará en 2028.
Mientras tanto, la edición 2025/26 será la última bajo el formato actual y sus finales se disputarán del 20 al 23 de mayo de 2026 en el Estadio Hidalgo.
Las semifinales ya quedaron definidas con los enfrentamientos entre Club América Femenil y NJ/NY Gotham FC, así como Washington Spirit frente a CF Pachuca Femenil.
La reestructuración del torneo representa otro paso en el crecimiento del fútbol femenil en la región, en busca de fortalecer la competencia internacional y aumentar la exposición de los clubes de Concacaf rumbo a los nuevos torneos globales de FIFA.
