El numero de Miguel Ojeda es retirado por los Diablos Rojos

Los Diablos Rojos del México escribieron un nuevo capítulo en su rica historia al retirar el número 35 de Miguel Ojeda, quien a partir de este domingo 31 de mayo de 2026 se integra oficialmente al “Jardín del Honor” como el decimotercer jugador en recibir esta distinción dentro de la organización escarlata.

La emotiva ceremonia contó con la presencia de directivos encabezados por Santiago Harp Grañén, vicepresidente del Consejo de Administración, y Jorge del Valle, presidente ejecutivo del club, además de familiares, amigos y jugadores del roster actual. En el acto, el propio Ojeda develó la placa con su icónico número 35, sellando así su legado con la franquicia capitalina.

Nacido el 29 de enero de 1975 en Guaymas, Sonora, Ojeda inició su carrera profesional en 1993 dentro de las sucursales de los Pittsburgh Pirates y debutó en la Liga Mexicana de Beisbol con los Diablos el 27 de abril de 1995. A lo largo de 14 temporadas con la novena escarlata (1995-2003 y 2006-2010), se consolidó como uno de los receptores más consistentes y emblemáticos del club.

Su calidad lo llevó también a las Grandes Ligas, donde militó durante cuatro campañas con organizaciones como los San Diego Padres, Colorado Rockies, Seattle Mariners y Texas Rangers.

En la LMB, Ojeda dejó números que respaldan su grandeza: disputó mil 156 juegos, registró promedio de bateo de .298, conectó mil 198 imparables, 148 cuadrangulares y produjo 690 carreras, además de anotar en 686 ocasiones. Su consistencia fue notable, logrando ocho temporadas con promedio superior a .300. En las Mayores, participó en 212 encuentros, con 109 hits, 15 jonrones y 72 carreras impulsadas.

Además, vistió la franela de la Selección Mexicana en los Clásicos Mundiales de Beisbol de 2006 y 2009, reafirmando su estatus como uno de los peloteros mexicanos más destacados de su generación.

Entre sus logros más memorables con los Diablos Rojos destacan el campeonato obtenido en 1999, el histórico juego de cuatro cuadrangulares en el año 2000 —siendo el primer mexicano en lograrlo—, el nombramiento como Jugador Más Valioso del Juego de Estrellas en 2001, así como la hazaña de jugar las nueve posiciones en un mismo encuentro en 2002. Posteriormente, amplió su legado al conquistar un título como manager en 2014 y otro más como directivo en 2024.

Con este reconocimiento, Miguel Ojeda se une a un selecto grupo de leyendas cuyos números han sido retirados por la organización, consolidándose como un símbolo de entrega, liderazgo y grandeza en la historia de los Diablos Rojos del México.