Montagliani recibe la Medalla de Honor Ellis Island por su impacto en el fútbol y la sociedad
El presidente de la Concacaf y vicepresidente de la FIFA, Victor Montagliani, fue distinguido con la prestigiosa Medalla de Honor Ellis Island, reconocimiento que destaca su liderazgo, contribución al fútbol y compromiso con el servicio comunitario.
El galardón, otorgado por la Ellis Island Honors Society, reconoce cada año a figuras cuya trayectoria refleja valores como la diversidad, la perseverancia y el espíritu de oportunidad, pilares fundamentales en la construcción de comunidades en Norteamérica y el mundo.
Para Montagliani, hijo de inmigrantes italianos establecidos en Canadá, el reconocimiento tiene un significado especial. Su historia personal encarna los principios que promueve esta distinción: esfuerzo, familia, oportunidades y servicio, valores que han guiado su carrera dentro del fútbol internacional.
“Recibir la Medalla de Honor Ellis Island es un reconocimiento muy significativo para mi familia y para mí. El camino de mis padres estuvo marcado por el sacrificio y la creencia en las oportunidades, principios que hoy también impulsan nuestro trabajo en el fútbol”, expresó el dirigente.
Desde su llegada a la presidencia de Concacaf en 2016, Montagliani ha encabezado una etapa de transformación dentro del organismo, impulsando la visión “One Concacaf”. Bajo su gestión se han fortalecido las competencias regionales, se han implementado reformas de gobernanza y se han ampliado las oportunidades para las 41 asociaciones miembro, con especial énfasis en el crecimiento del fútbol femenino y juvenil.
Además, su papel fue determinante en la histórica candidatura conjunta de Canadá, México y Estados Unidos para albergar la Copa Mundial de la FIFA 2026, que se convertirá en la primera edición organizada por tres países.
La generación 2026 de este reconocimiento reúne a destacadas personalidades de distintos sectores a nivel global, consolidando a Montagliani como una de las figuras influyentes en la evolución y proyección del fútbol en la región.
Con este reconocimiento, el dirigente reafirma su legado no solo dentro del deporte, sino también como un promotor de valores que trascienden la cancha, posicionando al fútbol como una herramienta de unión y desarrollo social.
