Francia aplasta a Noruega con triplete de Dembélé y avanza como líder invicto a los dieciseisavos de final
La Selección de Francia confirmó su candidatura al título de la Copa del Mundo tras imponerse con autoridad por 4-1 a Noruega en el cierre de la fase de grupos, resultado con el que aseguró el liderato del Grupo I con paso perfecto y el boleto a los dieciseisavos de final.
Los dirigidos por Guy Stéphan dominaron el encuentro de principio a fin, impulsados por una brillante actuación de Ousmane Dembélé, quien firmó un triplete en una de las mejores exhibiciones individuales del torneo. El atacante abrió el marcador al minuto 7 tras una asistencia de Kylian Mbappé y amplió la ventaja al 20’ con otra definición de gran calidad. Antes del descanso, al 32’, completó su hat-trick para dejar prácticamente sentenciado el compromiso.
Noruega, que presentó un equipo alternativo tras las numerosas rotaciones realizadas por Ståle Solbakken, logró descontar al minuto 21 gracias a Thelo Aasgaard, quien aprovechó un descuido defensivo francés para mantener con vida a los nórdicos antes del descanso.
En la segunda mitad, los escandinavos tuvieron la oportunidad de acercarse en el marcador cuando el árbitro señaló un penalti por una falta de Théo Hernández sobre Oscar Bobb. Sin embargo, Jørgen Strand Larsen desperdició la ocasión al encontrarse con una gran atajada de Mike Maignan, una acción que terminó por apagar cualquier intento de reacción.
Con la ventaja bajo control, Francia administró el encuentro y dio descanso a varias de sus figuras pensando en la fase eliminatoria. Ya en el tiempo de compensación, Bradley Barcola desbordó por la banda izquierda y envió un centro preciso para que Désiré Doué apareciera en el segundo poste y sellara el definitivo 4-1 con un remate de cabeza.
Con este resultado, los ‘Bleus’ finalizaron la fase de grupos con tres victorias en tres partidos, diez goles a favor y una ofensiva encabezada por Mbappé, Michael Olise y Dembélé que atraviesa un extraordinario momento de forma.
Por su parte, Noruega avanzó a la siguiente ronda como segunda del grupo, aunque dejó dudas tras apostar por un once alternativo para preservar a varias de sus principales figuras, entre ellas Erling Haaland y Martin Ødegaard, quienes permanecieron en el banquillo durante el encuentro.
