Padres refuerzan su rotación con la llegada de Robbie Ray en un cambio con los Gigantes

Los Padres de San Diego dieron un golpe sobre la mesa antes del cierre del mercado de cambios al adquirir al experimentado lanzador zurdo Robbie Ray, procedente de los Gigantes de San Francisco, en una operación con la que buscan fortalecer una rotación afectada por las lesiones de cara a la recta final de la temporada.

Como parte del acuerdo, la organización de San Diego envió a los Gigantes al lanzador dominicano Miguel Méndez, considerado el cuarto mejor prospecto del club, además del campocorto cubano Joniel Hernández, noveno prospecto de la franquicia. San Francisco también asumirá una parte del salario restante del veterano serpentinero.

La incorporación de Ray representa el primer movimiento importante de los Padres para reforzar su cuerpo de abridores, una necesidad que se hizo evidente durante las últimas semanas debido a las bajas por lesión. A pesar de ello, el equipo ha reaccionado de buena manera y llega con una racha de ocho victorias en sus últimos nueve encuentros, situándose a un solo juego del último boleto de comodín en la Liga Nacional.

Curiosamente, la única derrota de San Diego en ese periodo fue precisamente ante Robbie Ray. El zurdo dominó a la ofensiva de los Padres el pasado jueves al lanzar seis entradas en las que permitió apenas una carrera, actuación que terminó por convencer a la directiva de ir por sus servicios.

A sus 34 años, Ray atraviesa una sólida temporada y llegará a los Padres con una efectividad de 3.08 en 22 aperturas. Además, vive uno de sus mejores momentos del año, ya que desde el inicio de junio registra una impresionante efectividad de 1.65, consolidándose como uno de los abridores más consistentes de la Liga Nacional en ese lapso.

El experimentado pitcher, quien está proyectado para convertirse en agente libre al finalizar la campaña, aportará experiencia y profundidad a una rotación que busca mantenerse competitiva en la pelea por la postemporada.

Con este movimiento, los Padres dejan claro que están dispuestos a apostar por el presente y reforzar su roster para mantenerse en la lucha por un lugar en los playoffs, mientras que los Gigantes fortalecen su sistema de ligas menores al incorporar dos de los prospectos mejor valorados de la organización de San Diego.