Marcelo Gallardo encontró un nuevo desafío en los banquillos. El argentino fue confirmado como nuevo entrenador de la Selección de Ecuador, con la misión de encabezar el proyecto de la Tricolor rumbo al Mundial de 2030 y afrontar por primera vez en su carrera la dirección técnica de un combinado nacional.

El “Muñeco” aceptó la propuesta de la Federación Ecuatoriana de Fútbol después de permanecer sin dirigir desde el pasado 26 de febrero, cuando concluyó su segundo ciclo al frente de River Plate en medio de una racha de resultados adversos.

La llegada de Gallardo se produce después del proceso encabezado por su compatriota Sebastián Beccacece y marca el inicio de una nueva etapa para Ecuador, que tendrá poco tiempo para preparar sus primeros compromisos bajo las órdenes del estratega argentino.

El debut del nuevo técnico llegará prácticamente de inmediato. Gallardo deberá comenzar a analizar a los futbolistas disponibles para las próximas fechas FIFA. Ecuador tiene programado un partido ante Corea del Sur el 24 de septiembre en Suwon, como parte de una gira por Asia.

Posteriormente, la Tricolor viajará a Japón para disputar un torneo internacional amistoso en Yokohama. El primer compromiso será ante la selección anfitriona el 1 de octubre y después enfrentará a Panamá o Nueva Zelanda el 5 de octubre, dependiendo de si disputa el encuentro por el campeonato o por el tercer lugar.

Más allá de estos primeros ensayos, el proyecto de Gallardo tendrá como principales objetivos las Eliminatorias rumbo al Mundial 2030 y la preparación para la Copa América 2028, cuya sede todavía está por definirse.

El trabajo del argentino también apunta a tener un alcance mayor dentro de la estructura de la Federación Ecuatoriana de Fútbol, pues se espera que tenga participación en el desarrollo de las selecciones juveniles.

Ecuador ha destacado en sus procesos formativos y ha producido futbolistas que posteriormente dieron el salto al combinado mayor, por lo que Gallardo tendrá entre sus responsabilidades contribuir a fortalecer ese vínculo entre las categorías menores y la selección absoluta.

Con su llegada a Ecuador, Gallardo inicia así una etapa inédita en su carrera: después de construir buena parte de su prestigio dirigiendo clubes, ahora tendrá el reto de trasladar su método y experiencia al futbol de selecciones.