Elkin Alcalá regresa a casa con una misión: volver a brillar con Venados

La cuenta regresiva rumbo al inicio de la Temporada 2026-2027 de la Liga Mexicana del Pacífico continúa y, en el Estadio Teodoro Mariscal, los Venados de Mazatlán mantienen el trabajo a máxima intensidad para llegar en óptimas condiciones al arranque de la campaña.

Entre las novedades que llenan de ilusión al conjunto porteño destaca el regreso de uno de sus brazos más experimentados: Elkin Alcalá.

El lanzador colombiano ya se encuentra nuevamente en casa y se incorporó a los trabajos de preparación con la intención de recuperar su mejor versión desde el montículo y convertirse, una vez más, en una pieza importante para los Venados.

Sin embargo, su regreso tiene un significado que va mucho más allá de lo deportivo. Alcalá vuelve después de atravesar un proceso complicado de recuperación, etapa en la que encontró en su familia la fuerza necesaria para mantenerse firme y completar el camino de regreso al diamante.

“Contento y agradecido con Dios y mi familia, fueron mi pilar, nunca me dejaron caer y gracias a Dios estamos de vuelta, felices de estar aquí”, expresó el colombiano.

Una recuperación que dejó enseñanzas

Para Alcalá, los momentos difíciles también forman parte del crecimiento de cualquier deportista. El colombiano reconoce que las caídas y los errores dejan aprendizajes, pero también pueden convertirse en el impulso necesario para volver más fuerte.

En su caso, ese impulso tuvo nombre y apellido: su familia.

“Las personas aprendemos de las caídas, de los errores y hay que tomar una motivación. En mi caso fue mi familia, creo que eso me impulsó a llevar esa recuperación”, compartió.

El proceso no fue sencillo. La recuperación representó un reto tanto físico como mental, pero la posibilidad de volver a compartir con los suyos aquellos momentos que alguna vez disfrutó dentro del terreno de juego se convirtió en su principal objetivo.

“Fue bastante difícil, pero la motivación de volver para que ellos disfrutaran esos momentos fue el principal objetivo”, añadió.

Ahora, con el uniforme de Venados nuevamente puesto y los trabajos de pretemporada en marcha, Alcalá comienza una nueva etapa. La experiencia acumulada y las dificultades superadas forman parte de su historia, pero el lanzador ya tiene la mirada puesta en lo que viene.

El objetivo es claro: volver a sentirse protagonista desde la loma y ayudar a los Venados de Mazatlán a construir una temporada memorable.