Carlos Arellano regresa a Venados con la experiencia de haber sido campeón

Carlos Arellano vuelve a casa con una experiencia que busca convertir en impulso para los Venados de Mazatlán. Después de vivir recientemente una temporada de campeonato con Olmecas, el jugador se reincorporó al conjunto porteño para afrontar la Temporada 2026-2027 de la Liga Mexicana del Pacífico Banamex.

El regreso tiene un significado especial para Arellano, quien reconoce que quedarse fuera de Mazatlán durante la campaña anterior fue difícil, principalmente por la relación que ha construido con la afición desde sus primeros pasos en el beisbol.

“Estoy muy contento de regresar a Mazatlán, una tierra ganadora, una tierra de mucha jerarquía”, expresó.

El jugador recordó que fue con Venados donde hizo su debut y admitió que le pesó no poder acompañar al equipo la temporada pasada.

“Aquí debuté, me pesó mucho no poder estar el año pasado para ayudar al equipo, me pesó por la afición. Estoy emocionado y agradecido con Dios por estar otro día aquí”, señaló.

Pero ese periodo lejos de casa también significó aprendizaje. Arellano considera que regresa como un jugador más maduro, con una visión diferente sobre la responsabilidad que implica representar a una ciudad y responder al respaldo de quienes acuden al estadio.

“Cambié, maduré. Maduré mi fe en Dios, me ayudó mucho para seguir trabajando. La madurez me ha ayudado a pensar en el aficionado que viene a apoyarnos y nos toca brindar un show. Si tengo la oportunidad de dar un espectáculo me inspira como jugador”, explicó.

Una experiencia que quiere trasladar a Mazatlán

Su paso por Olmecas le permitió vivir de cerca un proceso exitoso. Arellano formó parte del equipo que superó distintas adversidades y consiguió llegar a la cima de la Zona Sur, experiencia que ahora lleva consigo de vuelta a Mazatlán.

Más allá del resultado deportivo, el jugador destacó la unión que encontró dentro y fuera del terreno, así como el respaldo que recibió el equipo durante los momentos complicados.

“A pesar de las adversidades hubo mucha gente que se mantuvo con nosotros y eso nos motivó. Si ellos nos motivaron, ¿por qué no dar lo mejor de nuestra parte?”, comentó.

Arellano también valoró la dimensión de lo conseguido con Olmecas, luego de que el equipo atravesara una larga espera para volver a los playoffs y posteriormente alcanzar el campeonato.

“Otra cosa con la que me quedo es que teníamos dos años sin estar en playoffs y 33 sin ser campeones. El poder aportar se siente bonito, estoy agradecido con todo el equipo”, afirmó.

Ahora, con esa experiencia como parte de su equipaje, Carlos Arellano retoma su historia con Venados. El objetivo será aportar lo aprendido y responder nuevamente ante una afición con la que mantiene un vínculo especial.