Árbitros de la FMF, bajo nuevas restricciones tras la polémica de César Ramos
La Comisión de Árbitros endureció las condiciones para que sus integrantes participen en actividades futbolísticas fuera de las competencias oficiales, una medida que alcanza directamente a los encuentros de la llamada talacha y que surgió después de la controversia protagonizada por César Arturo Ramos Palazuelos en Morelos.
A través de un comunicado confidencial enviado a sus agremiados desde la semana pasada, el organismo estableció que ningún silbante podrá trabajar en partidos ajenos a la Federación Mexicana de Futbol (FMF) y sus ligas afiliadas sin contar previamente con una autorización por escrito.
La disposición tomó fuerza luego de que se difundiera ampliamente un encuentro amateur disputado en Zacatepec, donde participó Ramos Palazuelos y que terminó en una pelea entre los involucrados. La repercusión del incidente fue tal que el árbitro no apareció en las designaciones de la siguiente jornada de la Liga MX.
El caso comenzó a ser identificado internamente como la “Ley César Ramos”, en referencia al episodio que puso bajo la lupa la participación de los silbantes profesionales en partidos fuera del ámbito federado.
Ramos Palazuelos es uno de los árbitros mexicanos con mayor reconocimiento internacional, con designaciones de la FIFA para sus competencias y experiencia en encuentros de relevancia fuera del país.
Sin embargo, las nuevas disposiciones no se limitan a las canchas amateur. De acuerdo con lo difundido por el exárbitro Francisco Chacón, el documento también contempla restricciones relacionadas con las apariciones de los silbantes en podcasts, las entrevistas y el uso de redes sociales para emitir comentarios personales o alusiones sobre asuntos vinculados con sus actuaciones.
La medida representa un mayor control de la Comisión de Árbitros sobre las actividades públicas y profesionales de sus integrantes, quienes ahora deberán solicitar el aval correspondiente antes de involucrarse en torneos que no formen parte de las competencias organizadas por la FMF.
Con esta determinación, la participación de árbitros profesionales en la talacha deja de ser una actividad que puedan realizar libremente y queda sujeta a la autorización expresa del organismo rector del arbitraje mexicano.
