MLBPA advierte pérdidas superiores a los mil millones de dólares si acepta un tope salarial

La propuesta de los dueños de las Grandes Ligas de imponer un tope salarial a partir de 2028 ha encendido las alarmas en el sindicato de peloteros, que calcula pérdidas superiores a los mil millones de dólares en compensaciones para los jugadores.

El debate sobre el futuro económico de las Grandes Ligas del Béisbol (MLB) comienza a tomar fuerza de cara a la negociación del próximo convenio colectivo, cuyo acuerdo vigente expira el 1 de diciembre de 2026.

La propuesta presentada por los propietarios el pasado 3 de noviembre contempla establecer un límite salarial de 258.2 millones de dólares y un piso de 180.2 millones para los equipos, con entrada en vigor en 2028.

De acuerdo con las estimaciones de la Asociación de Jugadores de MLB (MLBPA), ocho organizaciones con las nóminas más elevadas tendrían que reducir sus gastos en aproximadamente 528 millones de dólares combinados. Entre ellas se encuentran Dodgers de Los Ángeles, Mets de Nueva York, Yankees de Nueva York, Phillies de Filadelfia, Blue Jays de Toronto, Padres de San Diego, Red Sox de Boston y Cubs de Chicago.

Por otra parte, 12 equipos con menor inversión tendrían que incrementar sus nóminas en alrededor de 636 millones de dólares para alcanzar el salario mínimo establecido.

Mientras los propietarios defienden que el nuevo sistema permitiría equilibrar la competencia entre las franquicias, el sindicato considera que se trata de una redistribución de recursos que no garantiza un crecimiento real de los salarios de los peloteros.

La MLBPA advierte que un tope salarial pondría en riesgo el crecimiento económico de los jugadores, especialmente de aquellos que forman parte de la clase media, además de reducir el poder de negociación de los agentes libres y limitar la posibilidad de conseguir contratos millonarios.

Otro de los puntos que genera preocupación es el futuro de los contratos completamente garantizados, considerados una de las conquistas históricas del sindicato.

Bruce Meyer, director interino de la MLBPA, calificó la posibilidad de aceptar un límite salarial como algo similar a “detonar una bomba nuclear” en las negociaciones.

Por su parte, la liga también puso sobre la mesa beneficios para los jugadores a partir de 2027, entre ellos un salario mínimo de un millón de dólares para peloteros con más de dos años de servicio y de 900 mil dólares para quienes tengan menos de ese tiempo. También contempla incrementar el fondo de bonificaciones para jugadores antes del arbitraje y adelantar la agencia libre para peloteros mayores de 30 años.

Glen Caplin, representante de la MLB, explicó que la propuesta de comenzar con el nuevo sistema en 2028 responde a la necesidad de que las organizaciones cuenten con una temporada baja completa para prepararse.

Sin embargo, la postura del sindicato se mantiene firme. La MLBPA considera que los propietarios buscan desmantelar el modelo económico actual para implementar uno que favorezca sus intereses y aumente el valor de sus franquicias.

El escenario genera especial atención debido a que las Grandes Ligas son la única de las principales ligas deportivas profesionales de Norteamérica que no cuenta con un tope salarial estricto. El antecedente más importante se remonta a 1994, cuando el intento de imponer un límite salarial provocó una huelga que terminó con la cancelación de la Serie Mundial.

Con el convenio colectivo próximo a expirar el 1 de diciembre de 2026, las negociaciones serán determinantes para evitar un nuevo conflicto laboral y un posible cierre patronal (lockout) que afecte el desarrollo de la MLB.