América apunta a refuerzos de gran calidad con nueva alianza

Durante 2025, la Liga MX vivió un giro estructural que puede redefinir su modelo de negocio y proyección internacional: la llegada sostenida de capital estadounidense a clubes del futbol mexicano, una tendencia que alcanzó su punto más alto con la entrada de inversión extranjera en tres equipos de la primera división, incluido el Club América.

El movimiento más significativo se concretó el 23 de diciembre, cuando General Atlantic, firma estadounidense de capital privado, adquirió el 49 por ciento de la propiedad del América. A pesar de la operación, Ollamani —empresa representada por Emilio Azcárraga Jean— mantuvo el control accionario con el 51 por ciento, asegurando la continuidad en la toma de decisiones del club. La alianza fue presentada como una apuesta estratégica de largo plazo para fortalecer tanto la estructura deportiva como la infraestructura del equipo.

Azcárraga subrayó que el acuerdo no altera la identidad del club, sino que busca potenciarla con una visión global. Destacó que la incorporación de un socio internacional aporta experiencia, solidez financiera y planeación a futuro, sin perder el liderazgo ni la esencia que han caracterizado históricamente al América.

Este proceso no inició con las Águilas. En julio, Querétaro cambió de manos tras ser adquirido por Innovatio Capital, grupo encabezado por el empresario estadounidense Marc Spiegel. Meses después, en noviembre, Apollo Sports Capital, bajo la dirección de Al Tylis, cerró la compra del Atlético de Madrid y de sus activos deportivos, operación que incluyó al Atlético de San Luis, reforzando así la presencia de capital norteamericano en el futbol mexicano.

La figura de Tylis ya era conocida en la Liga MX, ya que anteriormente participó como inversionista en Necaxa, club que también ha sido ejemplo de un modelo de propiedad internacional con participación de figuras públicas de Estados Unidos, como la actriz Eva Longoria. Aquella situación llevó a la liga a revisar con atención el tema de la multipropiedad, un fenómeno vigente en el campeonato con casos consolidados como los de Grupo Pachuca, Grupo Orlegi y TV Azteca.

Lejos de frenarse, este escenario podría acelerar nuevos cambios. La presión por reducir la multipropiedad podría derivar en la venta de algunos clubes, generando oportunidades para nuevos inversionistas extranjeros y ampliando aún más la influencia estadounidense en la Liga MX.

Después de décadas en las que el futbol mexicano no figuró como un destino prioritario para este tipo de capital, el contexto actual ha cambiado. El crecimiento del mercado, su cercanía con Estados Unidos y el potencial comercial de la liga han colocado a la primera división mexicana en el radar de inversionistas internacionales, abriendo una etapa que podría transformar su estructura financiera y deportiva en los años por venir.