Estadio Banorte entra en cuenta regresiva rumbo al Mundial 2026
A poco más de tres meses para que ruede el balón en la Copa Mundial de la FIFA 2026, el Estadio Banorte vive una etapa decisiva. Con trabajos activos en su interior y exterior, el inmueble regiomontano se alista para ser escenario de la inauguración el 11 de junio de 2026, mientras sus directivos sostienen que los plazos se cumplirán en tiempo y forma.
Félix Aguirre, director general del recinto, afirmó que la remodelación no sólo responde a exigencias técnicas, sino a la intención de elevar la experiencia del aficionado. “Conservando la mística del Brasil de Pelé y la Argentina de Maradona, implementamos una modernización para mejorar la experiencia; habrá más conectividad y seguridad. Estaremos listos para todos los mexicanos”, aseguró.

El estadio permanece cerrado al público debido a las adecuaciones estructurales y tecnológicas que se realizan para cumplir con los lineamientos de la FIFA. Cerca de dos mil trabajadores operan en turnos continuos, día y noche, para acelerar el proceso y llegar a la fecha límite sin contratiempos.
La reapertura está programada para el 28 de marzo, cuando la Selección Mexicana de Fútbol enfrente a la Selección de Portugal en un partido que servirá como ensayo general antes de la justa mundialista. El compromiso marcará el regreso oficial de la actividad al inmueble, que ampliará su legado como sede mundialista.
A pesar del optimismo institucional, en las inmediaciones del estadio aún se observan trabajos viales pendientes y zonas internas que continúan en proceso de adecuación. La recta final será clave para afinar detalles operativos y de logística de cara al torneo más importante del fútbol internacional.

Fan Fest, apuesta masiva para la afición
En paralelo, la organización contempla un Fan Fest con una pantalla de 500 metros cuadrados para la transmisión de todos los encuentros del Mundial. El acceso requerirá registro previo y estará habilitado del 11 de junio hasta la final del certamen.
Las proyecciones estiman una asistencia de hasta 100 mil personas en los días en que juegue México, y alrededor de 60 mil cuando se enfrenten otras selecciones.
Con la cuenta regresiva en marcha, el Estadio Banorte encara su etapa más exigente: transformarse a contrarreloj para responder a la magnitud de un Mundial y confirmar en la cancha y en la operación que está listo para el desafío global.
