Los Pumas de la UNAM dieron un golpe de autoridad en el Estadio Universitario al vencer 1-0 a Tigres, resultado con el que los auriazules salieron airosos de una de las plazas más complicadas del futbol mexicano.

El único tanto del encuentro cayó al minuto 23, cuando Robert Morales aprovechó un servicio de Jorge Ruvalcaba para definir de derecha dentro del área y vencer a la zaga felina, en una de las pocas jugadas claras que generó el conjunto universitario en la primera mitad.

Tigres tomó la iniciativa desde los primeros minutos y tuvo mayor posesión del balón, pero se encontró con una defensa bien organizada y con un Keylor Navas atento bajo los tres palos. Nicolás Ibáñez y Juan Brunetta tuvieron oportunidades claras antes del descanso, sin lograr concretar.

Para el complemento, el conjunto regiomontano intensificó su presión con los ingresos de Ángel Correa, Diego Lainez y André-Pierre Gignac, lo que inclinó el campo hacia el arco de Pumas. Los locales generaron múltiples llegadas, remates desde fuera del área y jugadas a balón parado, pero la falta de contundencia y las intervenciones defensivas mantuvieron el marcador sin cambios.

Pumas resistió con orden en los minutos finales, incluso tras quedarse con diez hombres por la expulsión de Álvaro Angulo en el tiempo agregado. Tigres tuvo la última con un disparo de Gignac que fue contenido en la línea, sellando una noche de frustración para los felinos del norte.

Con este resultado, el conjunto universitario suma un triunfo de alto valor como visitante y refuerza su confianza después de haber empatado en la fecha 1 ante Gallos Blancos.