Navarrete unifica los títulos superpluma tras imponerse a Núñez por nocaut técnico

El mexicano Emanuel Navarrete se consagró campeón unificado de las 130 libras al derrotar por nocaut técnico a Eduardo Núñez, en un combate que fue catalogado como “el todo por el nada”, al estar en juego los cinturones de la OMB y la FIB en la división superpluma.

Navarrete llegó al compromiso como monarca mundial de la OMB, mientras que Núñez ostentaba el cetro de la FIB. El vencedor se quedaría con ambos campeonatos, y fue el “Vaquero” quien impuso condiciones de principio a fin.

Desde los primeros asaltos, el orgullo de San Juan Zitlaltepec, Estado de México, marcó la distancia y controló el ritmo del combate con su característico boxeo largo y efectivo. Con mayor alcance y precisión, Navarrete encontró los espacios para conectar combinaciones que frenaron los intentos ofensivos del “Sugar”, quien avanzaba con insistencia pero sin poder descifrar la guardia de su rival.

A partir del séptimo round, la pelea tomó un rumbo definitivo. Núñez sufrió una profunda cortada en el ojo derecho que comenzó a sangrar de forma constante. Aunque el campeón de la FIB mostró valentía y continuó lanzando golpes en busca de cambiar la historia, Navarrete administró la ventaja con inteligencia, explotando el contragolpe y manteniendo la pelea a la distancia que más le favorecía.

El desenlace llegó en el undécimo asalto, cuando el médico decidió detener el combate ante el evidente deterioro físico de Núñez. La intervención decretó la victoria por la vía rápida para Navarrete, quien así unificó los campeonatos y reafirmó su dominio en la categoría superpluma.

Con esta actuación sólida y dominante, el “Vaquero” no solo retuvo su título de la OMB, sino que añadió el cinturón de la FIB a su colección, consolidándose como el campeón unificado de las 130 libras y figura estelar del boxeo mexicano actual.