Ohtani domina desde la lomita y avanza en su puesta a punto con Dodgers
El regreso de Shohei Ohtani al montículo dejó sensaciones más que positivas para los Los Angeles Dodgers, en una jornada de Spring Training marcada por el intenso calor en Arizona y el poder del japonés.
En su primera apertura de la pretemporada, Ohtani trabajó 4.1 entradas en blanco ante los San Francisco Giants, permitiendo escaso daño y ponchando a cuatro rivales. Lo más llamativo fue la velocidad de su recta, que alcanzó las 99.9 millas por hora, una clara señal de que su brazo está respondiendo de gran forma.
Si bien mostró algunos detalles por ajustar en el control con dos bases por bolas y un pelotazo, el derecho lució sólido y confiado, lejos de aparentar que se trataba de su primera salida desde la Serie Mundial. Su actuación fue reconocida por los aficionados, que lo despidieron con una ovación tras su salida del juego.
A diferencia de su rol habitual, Ohtani se enfocó exclusivamente en su labor como lanzador, en una estrategia del cuerpo técnico para acelerar su adaptación desde la lomita. La intención es que, conforme avance la preparación, retome su característica función de doble vía.
El japonés viene de participar en el Clásico Mundial de Béisbol únicamente como bateador, donde tuvo un rendimiento destacado, por lo que esta apertura representa un paso clave en la recuperación total de su ritmo como pitcher.
Con esta sólida presentación, Ohtani no solo disipó dudas sobre su estado físico, sino que también dejó claro que será una pieza determinante para los Dodgers, perfilándose nuevamente como uno de los peloteros más dominantes y completos de las Grandes Ligas.
