El Manchester United puso fin a otra etapa marcada por la irregularidad. Este lunes, el club inglés anunció la salida de Ruben Amorim como director técnico, tras poco más de un año al frente de los Red Devils y con resultados que no cumplieron las expectativas en el noroeste de Inglaterra. El equipo marcha actualmente en el sexto lugar de la Premier League, lejos de la pelea por el título.

A través de un breve comunicado, la directiva agradeció el trabajo del estratega portugués, quien arribó a Old Trafford en noviembre de 2024 y se marchó sin sumar títulos a las vitrinas del club. Su logro más relevante fue alcanzar la Final de la Europa League 2025, instancia en la que el United cayó por la mínima diferencia ante el Tottenham en San Mamés, Bilbao.

El último partido de Amorim en el banquillo se dio apenas unas horas antes de hacerse oficial su salida, en el empate 1-1 frente al Leeds United, uno de los equipos más débiles de la presente campaña. En ese encuentro, Matheus Cunha evitó la derrota para los Diablos Rojos con el gol del empate.

De manera provisional, el Manchester United informó que Darren Fletcher será el encargado de dirigir al equipo en el próximo compromiso de liga, cuando visiten al Burnley en Turf Moor. El exmediocampista, originario de Dalkeith, Escocia, es una figura representativa del club en la era moderna y cuenta con una experiencia limitada en los banquillos, principalmente en categorías juveniles como el equipo Sub-18.

Un paso sin consolidación en Old Trafford

La llegada de Ruben Amorim generó ilusión entre la afición, especialmente tras el discreto cierre del ciclo de Erik ten Hag y el exitoso paso del portugués por el Sporting de Lisboa. Sin embargo, su etapa en el Teatro de los Sueños terminó por convertirse en una decepción.

En números, Amorim dirigió 63 partidos al frente del Manchester United, con un balance de 25 victorias, 15 empates y 23 derrotas. Más allá de la final continental alcanzada, el equipo nunca logró consolidar una identidad competitiva ni pelear de manera sostenida en la Premier League, cerrando así otro capítulo sin gloria en la reciente historia de los Red Devils.