Xabi Alonso cierra el año entre confianza interna y evaluación constante en el Real Madrid
La victoria del Real Madrid por 2-0 ante el Sevilla permitió al equipo despedir el año con un respiro en LaLiga y dejó una escena simbólica en la sala de prensa del Santiago Bernabéu. Al concluir su última comparecencia de 2025, Xabi Alonso se levantó, deseó felices fiestas y lanzó un escueto “tranquilos”, mensaje dirigido a un entorno marcado por la incertidumbre y el análisis permanente.
Más allá del tono distendido, el cierre de año refleja una etapa compleja para el técnico español. Sus primeros seis meses al frente del conjunto blanco han estado marcados por la exigencia extrema que caracteriza al club y por una montaña rusa de resultados. Tras un inicio sólido de temporada, con 13 triunfos en 14 partidos oficiales, el equipo parecía encontrar estabilidad, aunque sin desplegar un fútbol brillante.
Ese equilibrio se rompió con una serie de resultados adversos que alteraron el panorama. La derrota por 5-2 ante el Atlético de Madrid, los tropiezos en la Liga de Campeones y la falta de regularidad en LaLiga colocaron al Real Madrid en una dinámica incómoda, obligando a la directiva a revisar el rumbo deportivo en plena competencia.
En ese contexto, las recientes victorias ante Alavés, Talavera de la Reina y Sevilla sirvieron para detener la inercia negativa, pero no para disipar por completo las dudas. En Valdebebas se mantiene una evaluación constante del proyecto, una práctica habitual bajo la gestión de Florentino Pérez, donde el margen de paciencia históricamente ha sido reducido.
Pese a ello, los números de Alonso en su arranque no difieren de forma sustancial respecto a otros entrenadores que han pasado por el banquillo blanco en los últimos 15 años. La diferencia radica en el perfil del técnico: joven, con prestigio internacional, formado en la casa y con un antecedente inmediato de éxito tras su histórica etapa con el Bayer Leverkusen.
El parón navideño llega así como un punto de reflexión más que de ruptura. Alonso se mantiene firme en su discurso y el club, aunque exigente, sabe que cualquier decisión tendrá un peso estratégico. El reinicio en enero marcará el verdadero punto de inflexión para definir si la etapa del entrenador español se consolida o entra en una fase decisiva bajo el escrutinio habitual del Real Madrid
