Amenaza a árbitro tras el Clásico Tapatío obliga a reforzar seguridad

La seguridad del arbitraje mexicano volvió a quedar en el centro de la conversación luego de que el silbante Marco Antonio Ortiz recibiera una amenaza tras dirigir el Clásico Tapatío entre Chivas y Atlas, encuentro disputado en el Estadio Jalisco.

De acuerdo con reportes difundidos por los ex árbitros Francisco Chacón y Fernando Guerrero, el incidente ocurrió después del partido en Guadalajara, cuando una persona confrontó al árbitro, situación que encendió las alertas dentro de la Federación Mexicana de Futbol y la Comisión de Árbitros.

Ante lo sucedido, se tomó la decisión de modificar la logística del cuerpo arbitral para evitar cualquier riesgo, incluyendo el cambio de hotel donde se encontraba concentrado Ortiz, con el objetivo de garantizar su integridad.

El encuentro estuvo marcado por decisiones clave del silbante. Durante el partido señaló dos penales a favor de Chivas: el primero fue detenido por el portero Camilo Vargas tras el disparo de Armando “Hormiga” González, mientras que el segundo fue convertido por Ángel Sepúlveda, anotación que terminó por darle el triunfo al conjunto rojiblanco.

Francisco Chacón fue uno de los primeros en pronunciarse sobre el hecho, subrayando la necesidad de reforzar las medidas de seguridad para los árbitros, especialmente en partidos de alta rivalidad.

Por su parte, Fernando Guerrero informó que la Comisión de Arbitraje brindó respaldo al árbitro para proceder legalmente tras la amenaza recibida en el hotel donde se hospedaban los silbantes.

El episodio vuelve a encender el debate sobre la protección de los árbitros en el futbol mexicano, particularmente en encuentros de alto riesgo donde la intensidad dentro y fuera de la cancha suele elevarse.