Andrada pierde el control, provoca batalla campal y se expone a dura sanción

El cierre del encuentro entre Huesca y Zaragoza, terminó en caos luego de que el arquero argentino Esteban Andrada protagonizara un lamentable episodio en los minutos finales. Con el marcador 1-0 y ya en el minuto 98, el guardameta fue expulsado tras empujar a Pulido en una acción que detonó la tensión acumulada del partido.

Sin embargo, la polémica no terminó con la tarjeta roja. Apenas vio la expulsión, Andrada perdió el control y buscó al capitán del Huesca para intentar propinarle un golpe en el rostro, acción que provocó una batalla campal entre futbolistas de ambos equipos.

De inmediato se desataron empujones, forcejeos y reclamos generalizados, obligando al árbitro a intervenir nuevamente para expulsar también a Tasende y Dani Jiménez, en medio de un cierre totalmente desbordado.

Con ambos porteros fuera del campo, el partido tuvo que reanudarse con jugadores de campo ocupando las porterías, en una imagen insólita para el desenlace del compromiso.

Ahora, Andrada queda a la espera de la resolución disciplinaria, con una posible sanción que podría ir de cuatro a doce partidos de suspensión, castigo que podría representar una baja sensible para su equipo. El arquero argentino pasó de ser protagonista bajo los tres palos a quedar en el centro de la polémica por una reacción que podría costarle caro.