Cal Raleigh habló sobre el proceso de su lesión

El receptor de los Seattle Mariners, Cal Raleigh, habló con sinceridad sobre el complicado momento físico que atraviesa tras ingresar por primera vez en su carrera a la lista de lesionados debido a una distensión en el oblicuo derecho, situación que lo obligará a detener su actividad de manera indefinida.

Antes de la derrota 2-0 de Seattle ante los San Diego Padres en la Copa Vedder disputada en el T-Mobile Park, Raleigh ofreció una extensa rueda de prensa en la que dejó ver frustración por no poder continuar en el terreno, aunque también optimismo respecto a su recuperación.

“Va a apestar”, reconoció el receptor. “Intenté jugar con el dolor. Desafortunadamente, lo mejor para mí y para el equipo era tomar un tiempo y sanar esto”.

El gerente general de Seattle, Justin Hollander, explicó que los resultados de la resonancia magnética fueron alentadores, ya que mostraron una lesión “similar o levemente mejor” respecto a los estudios realizados hace dos semanas, cuando el problema apareció por primera vez y obligó a Raleigh a perderse tres encuentros.

“Evidentemente, no empeoró”, aseguró Hollander, dejando abierta la posibilidad de un regreso relativamente rápido si la evolución continúa siendo positiva.

La molestia volvió a aparecer durante la octava entrada del duelo del martes en Houston. Aunque Raleigh insistió en permanecer en el encuentro para tomar su último turno al bate, finalmente fue retirado y desde ese momento quedó prácticamente definida su entrada a la lista de lesionados.

La ausencia del catcher representa un golpe importante para Seattle, no solo por su producción ofensiva, sino también por el liderazgo que ejerce detrás del plato. Mientras avanza su proceso de recuperación, los Marineros confían en que el descanso permita evitar una recaída y tener de vuelta a una de sus piezas más importantes en plenitud física.