Cardenales remontan en un juego de locura y opacan gran actuación del mexicano Jonathan Aranda

En un duelo lleno de emociones y volteretas, los Cardenales de San Luis se impusieron 9-7 a los Rays de Tampa Bay, viniendo de atrás en una explosiva sexta entrada que terminó por definir el rumbo del encuentro.

El partido comenzó cerrado, con dominio de los lanzadores hasta que en la baja del tercer episodio apareció JJ Wetherholt, quien conectó su primer jonrón en Grandes Ligas con un sólido batazo de 425 pies por el jardín central, poniendo en ventaja a San Luis.

Tampa Bay respondió en la quinta entrada gracias al mexicano Jonathan Aranda, quien también se estrenó en la temporada con cuadrangular, igualando la pizarra 1-1 y confirmando un inicio prometedor con el madero.

El juego dio un giro en la sexta alta, cuando los Rays armaron un rally de seis carreras que parecía definitivo. Chandler Simpson y Ben Williamson encabezaron el ataque con imparables productores, colocando el marcador 7-1 a favor de Tampa Bay.

Sin embargo, la respuesta de los Cardenales fue inmediata y demoledora. En la baja de ese mismo inning, San Luis fabricó un rally de ocho carreras para darle la vuelta al encuentro. Con sencillos, elevados de sacrificio de JJ Wetherholt e Iván Herrera, y un jonrón de dos carreras de Alec Burleson, los locales pasaron de estar contra las cuerdas a tomar ventaja 9-7 en cuestión de minutos.

A partir de ese momento, el bullpen de los Cardenales logró contener cualquier intento de reacción. Ryan Stanek se encargó de cerrar el juego con autoridad en la novena entrada, asegurando el salvamento.

Pese a la derrota, el mexicano Jonathan Aranda fue una de las figuras del encuentro. El inicialista tuvo un destacado debut en la campaña 2026 al irse de 4-2, con cuadrangular y dos carreras producidas, siendo pieza clave en la ofensiva de Tampa Bay.

San Luis se quedó con la victoria en un partido vibrante que tuvo de todo, pero cuyo protagonista terminó siendo Alec Burleson, autor del jonrón que selló una remontada memorable para los Cardenales, en el juego inaugural.