Carlos Vázquez destaca la unión de Algodoneros y apunta al campeonato
Más allá de los nombres que aparecen en el roster o de las estadísticas individuales, Carlos Vázquez tiene claro qué puede marcar la diferencia para Algodoneros de Guasave durante la próxima temporada: la unión que existe dentro del vestidor y el respaldo permanente de una afición que nunca deja de creer.
El lanzador zurdo se incorporó este viernes a los trabajos de preparación del conjunto sinaloense, después de haber sido uno de los relevistas más confiables de Algodoneros durante la campaña anterior y de mantener ese buen nivel en el verano con los Olmecas de Tabasco, equipo con el que disputó la Serie del Rey.
A su regreso, Vázquez habló de un aspecto que, desde su perspectiva, distingue particularmente a Guasave de otras organizaciones en las que ha jugado: la manera en que jugadores y aficionados permanecen unidos incluso cuando los resultados no acompañan.
El pitcher mexiquense consideró que esa confianza ha permitido construir un grupo en el que cada integrante se siente respaldado, independientemente de su trayectoria o de los reflectores que pueda tener.
“Tal vez en este equipo no tenemos los grandes nombres, pero han sabido darnos una gran confianza a todos, sin hacer menos a nadie, y tal vez por eso es que nos vemos como una familia. Lo que más me llama la atención, y que he visto en muy pocos equipos, es que acá la afición no deja de apoyarte”, expresó.
Para Vázquez, ese vínculo con la tribuna también genera una responsabilidad adicional. El objetivo del grupo, aseguró, no pasa por buscar reconocimientos personales, sino por conseguir el campeonato que la organización y sus seguidores han esperado.
El zurdo recordó que la temporada anterior representó una prueba importante para Algodoneros, particularmente por el complicado arranque que tuvo el equipo. Las lesiones y la ausencia de algunos elementos importantes condicionaron el inicio, pero el vestidor consiguió mantenerse unido hasta alcanzar las semifinales.
“Sin duda nos dejó mucho de aprendizaje, porque nunca esperamos tener tan mal inicio, pero también obedeció a factores como las lesiones y jugadores claves que no tuvimos. A pesar de esos momentos malos, la pasión no se perdió”, señaló.
Esa capacidad para mantenerse juntos en los momentos adversos es, precisamente, una de las fortalezas que Vázquez espera que el equipo pueda trasladar a la nueva campaña.
Ahora, además, Algodoneros contará desde el inicio con Óscar Robles como mánager, una situación que el relevista considera positiva debido a la confianza que el estratega transmite a sus jugadores.
“Óscar es un mánager que no hace menos a nadie y por eso nosotros buscamos agradecerle esa confianza con buenos resultados. Esa es la ventaja de tener a alguien así frente al grupo”, afirmó.
Vázquez también destacó la química que existe entre los integrantes del plantel, aunque aclaró que el ambiente de camaradería no está peleado con la exigencia deportiva. Para él, saber cuándo relajarse y cuándo concentrarse en el trabajo es parte de lo que ha permitido mantener unido al grupo.
El reto, ahora, será transformar esa unión en resultados desde el comienzo de la temporada y mantenerla durante los momentos de mayor presión.
“Tenemos muy buena química, pero también sabemos separar los momentos para bromear y cuando hay que jugar para sacar los resultados. Somos una gran familia y eso tiene que servir de algo para finalmente lograr ese campeonato que todos deseamos”, concluyó.
