Conceição pone paños fríos a la polémica y respalda el rol de Cristiano en Portugal
En medio del debate generado tras el empate 1-1 de Portugal ante la República Democrática del Congo en su debut mundialista, Francisco Conceição salió a matizar las críticas sobre una supuesta dependencia del equipo hacia Cristiano Ronaldo y defendió la dinámica interna de la selección dirigida por Roberto Martínez.
El atacante portugués, de 23 años, fue claro al rechazar la idea de que exista una obligación de buscar constantemente al capitán en el campo. “No tenemos ninguna obligación ni necesidad de pasarle el balón”, afirmó, en declaraciones realizadas durante la concentración del equipo en Palm Beach, Florida.
Portugal retomó este domingo los entrenamientos con la mirada puesta en su segundo compromiso del Grupo K, ante Uzbekistán en Houston, duelo en el que buscará su primera victoria del torneo tras un inicio que dejó dudas en el funcionamiento ofensivo.
Lejos de alimentar la controversia, Conceição destacó el valor de Ronaldo dentro del grupo y su vigencia como referente goleador. “Cristiano es un ejemplo por el hambre que demuestra cada día, como si fuera su última sesión de entrenamiento. No creo que haya nadie como él en ese aspecto”, señaló.
El jugador del combinado luso insistió en que las decisiones dentro del campo responden a la lectura natural del juego y no a jerarquías predeterminadas. “Le paso el balón a quien está mejor desmarcado en ese momento. Todo es instinto, no hay tiempo para pensar en otra cosa”, explicó.
Asimismo, subrayó que el rol de Ronaldo es el mismo que el de cualquier otro integrante del plantel: aportar al funcionamiento colectivo. “Cristiano está aquí para ayudar, igual que cualquier otro jugador de la selección”, añadió.
El encuentro también tuvo un matiz especial para Conceição, quien debutó en una Copa del Mundo en ese partido, 24 años después de que su padre, Sérgio Conceição, disputara el Mundial de Corea-Japón 2002 con la selección portuguesa.
Con Portugal obligado a reaccionar en el Grupo K, el equipo se enfoca en ajustar su funcionamiento ofensivo sin perder de vista el liderazgo y la influencia de su máxima figura.
