El sueño que quedó pendiente: Márquez va por los cuartos con el Tri
Rafael Márquez tendrá una nueva oportunidad para alcanzar un objetivo que se le negó durante su etapa como futbolista: llevar a México a los cuartos de final de una Copa del Mundo. Después de disputar cinco Mundiales como jugador sin poder superar los octavos de final, ahora buscará conseguirlo desde el banquillo de la Selección Mexicana.

El nuevo entrenador del Tricolor reconoció que asumir el cargo representa una nueva posibilidad para cumplir una meta que durante años persiguió como capitán del combinado nacional.
“Tengo otra oportunidad, no se me dio como jugador. Desafortunadamente siempre llegamos a lo mismo. Es esta oportunidad”, señaló Márquez, quien dejó claro que el primer paso será clasificar al próximo Mundial y posteriormente construir un proceso de cuatro años.
El exdefensa aseguró sentirse ilusionado con el proyecto y reconoció que el camino no estará libre de dificultades, aunque confía en que el trabajo conjunto permitirá superar los momentos complicados.
“Hay que empezar. Estoy muy ilusionado, ojalá se dé todo para que se llegue al Mundial, hacer algo diferente. Va a haber momentos difíciles, complicados, con la confianza de que saldremos adelante”, explicó.
Márquez también destacó la importancia de trabajar en conjunto con las selecciones menores y el cuerpo técnico para establecer procesos que permitan fortalecer al futbol mexicano a largo plazo.
Uno de los objetivos que acompañarán su gestión será mantener a México entre las principales selecciones del mundo y conservar el dominio dentro de la zona de Concacaf, una tarea que también fue señalada por Duilio Davino.
“El objetivo es intentar ser el uno de la zona, mantenernos dentro de los 10 mejores del mundo”, afirmó el directivo, quien también subrayó la importancia de que la afición se sienta representada e identificada con el equipo nacional.
Además, Márquez buscará que los futbolistas mexicanos tengan mayor presencia en Europa. El estratega reconoció que existía expectativa por ver a más jugadores nacionales emigrar al futbol europeo después del Mundial de 2026, pero consideró que la Selección puede convertirse en una plataforma para potenciar su visibilidad.
“Se me abre una oportunidad de potencializarlos, ayudarles a que sean más visibles. La selección es una gran vitrina”, explicó Márquez.
Con un nuevo proceso de cuatro años por delante, Rafael Márquez afrontará desde el banquillo el desafío que no pudo cumplir dentro de la cancha: conducir a México más allá de los octavos de final y cambiar la historia del Tricolor en las Copas del Mundo.
