Filis despiden a Rob Thomson tras mal arranque; Don Mattingly toma el mando interino
Los Filis de Filadelfia hicieron oficial un movimiento sacudidor al anunciar el despido del manager Rob Thomson, poniendo fin a una etapa que incluyó éxito sostenido en postemporada, pero que terminó marcada por el decepcionante inicio de campaña.
La organización tomó la decisión luego de arrancar la temporada con marca de 9-19, un comienzo que, combinado con una reciente racha de 10 derrotas consecutivas, terminó por sellar el destino del estratega. La cadena negativa, la más larga del club desde 1999, elevó la presión en una franquicia construida para competir por la Serie Mundial.
Thomson deja el cargo con un legado estadístico notable: su porcentaje de victorias de .568 es el mejor para cualquier manager en la historia moderna de los Filis, además de haber sido apenas el segundo piloto del club en conducir al equipo a cuatro apariciones consecutivas en postemporada.
Sin embargo, los resultados recientes pesaron más que el historial.
Como reemplazo inmediato, Filadelfia nombró a Don Mattingly como manager interino, mientras Dusty Wathan asumirá funciones como coach de banca y Anthony Contreras se integrará como coach de tercera base desde Triple-A Lehigh Valley.
La decisión llega apenas días después de que el presidente de operaciones de béisbol, Dave Dombrowski, asegurara públicamente que un cambio en el banquillo no estaba contemplado “en este momento”, una declaración que terminó dejando abierta la puerta para el giro que finalmente se concretó.
La crisis de los Filis había provocado ya movimientos drásticos en el roster. Dombrowski recientemente dejó en libertad al lanzador Taijuan Walker, absorbiendo un fuerte costo económico, y meses antes había hecho lo mismo con Nick Castellanos, decisiones que reflejaban la urgencia por corregir el rumbo.
Incluso, el viernes pasado, asesores de alto nivel de la organización viajaron a Atlanta para evaluar de cerca la situación del equipo, una señal clara de la preocupación interna que rodeaba al club.
Ahora, con Mattingly al frente, Filadelfia intentará enderezar una temporada que comenzó lejos de las expectativas y evitar que una campaña diseñada para contender se convierta en una decepción prematura.
