Katia Itzel García rompe otra barrera: será árbitra central en el Túnez vs Países Bajos del Mundial

La mexicana Katia Itzel García fue designada por la FIFA como árbitra central del partido entre Túnez y Países Bajos, programado para el jueves 25 de junio en Kansas City, en una decisión que marca un nuevo capítulo en la historia del arbitraje mundial.

Con esta asignación, García se convierte en la primera mexicana en dirigir un encuentro de Copa Mundial de Fútbol masculino y en la tercera mujer en hacerlo en la historia del torneo, consolidando un avance significativo en la apertura del arbitraje en la máxima competencia del futbol.

Antes que ella, la francesa Stéphanie Frappart abrió el camino en Qatar 2022 al pitar el duelo entre Alemania y Costa Rica, mientras que la estadounidense Tori Penso estuvo al frente del encuentro entre Chequia y Sudáfrica en la edición más reciente del certamen.

El nombramiento llega como reconocimiento a una trayectoria en ascenso constante para la silbante de 33 años originaria de Ciudad de México, quien ha ido acumulando hitos de manera progresiva en el arbitraje internacional.

En 2024, García se convirtió en la primera árbitra mexicana en dirigir un partido olímpico, cuando estuvo a cargo del duelo de cuartos de final del torneo femenil entre España y Colombia. Un año después, en 2025, volvió a marcar precedente al ser la primera mujer en arbitrar un partido varonil de la Copa Oro.

Ya en la Copa Mundial de 2026, había debutado como cuarta árbitra en el duelo entre Países Bajos y Japón, además de sumar experiencia en encuentros de alto perfil como Inglaterra contra Croacia y Estados Unidos frente a Australia.

La relevancia de su designación también trascendió al ámbito político, luego de que la presidenta de México Claudia Sheinbaum la felicitara públicamente, destacando su papel como ejemplo para nuevas generaciones y su contribución a derribar estigmas en el deporte.

Fuera de las canchas, García se ha consolidado como una figura influyente, colaborando como embajadora de ONU Mujeres y distintas marcas deportivas, además de alzar la voz contra la violencia digital y el machismo que ha enfrentado a lo largo de su carrera.

Su nombramiento en Kansas City no solo representa un reconocimiento individual, sino también un avance simbólico en la inclusión dentro del futbol de élite, donde su presencia sigue ampliando los límites del arbitraje internacional.