Los Lakers cambian de dueño y comienza una nueva era bajo Mark Walter

La historia de los Los Angeles Lakers entró en una nueva etapa después de casi medio siglo bajo el control de la familia Buss. El cambio de propietario, aprobado por la Junta de Gobernadores de la NBA el 30 de octubre de 2025, representó una de las operaciones más importantes en la historia del deporte profesional.

La franquicia angelina fue valorada en aproximadamente 10 mil millones de dólares, una cifra récord para una organización deportiva, y pasó a manos del empresario Mark Walter, propietario de los Los Angeles Dodgers y líder de TWG Global.

La aprobación de la operación fue unánime y puso fin a un modelo de propiedad que comenzó en 1979, cuando el Dr. Jerry Buss adquirió a los Lakers. Desde entonces, el equipo permaneció ligado a su familia, primero bajo el propio Jerry Buss y posteriormente con Jeanie Buss al frente de la organización.

Walter no era un desconocido para la franquicia. Su grupo ya contaba con una participación del 26% de los Lakers desde 2021, por lo que la adquisición mayoritaria significó ampliar considerablemente su presencia dentro de una de las organizaciones deportivas más reconocidas del mundo.

La llegada del nuevo propietario también generó expectativas por los antecedentes de Walter con los Dodgers. Bajo su liderazgo, la franquicia de Grandes Ligas se consolidó como una de las organizaciones más poderosas del beisbol y consiguió importantes éxitos deportivos, convirtiéndose en una referencia para el proyecto que ahora comienza con los Lakers.

Uno de los puntos que ayudó a suavizar el cambio de poder fue la decisión de mantener a Jeanie Buss como gobernadora de los Lakers durante al menos cinco años más. De esta manera, la nueva estructura buscó conservar parte de la continuidad institucional y el vínculo con la historia de la franquicia.

Para los aficionados, la venta significó mucho más que un cambio administrativo. Los Lakers dejaron atrás una etapa marcada por la gestión familiar para ingresar a un escenario en el que predominan los grandes grupos empresariales, las inversiones multimillonarias y una creciente competencia económica dentro de la NBA.

La operación fue recibida como una oportunidad para llevar al equipo hacia una nueva era de crecimiento, sin perder de vista la identidad construida durante décadas.

Sin embargo, lo que parecía el comienzo de un proyecto a largo plazo tomó un giro inesperado. Apenas diez meses después de que la NBA aprobara la histórica venta, el futuro de los Lakers volvió a quedar bajo los reflectores.

La transición que prometía estabilidad y continuidad se convirtió rápidamente en el inicio de una nueva etapa para una de las franquicias más importantes de la NBA.