Marruecos vuelve a la cima del fútbol árabe tras una final histórica en Lusail

La Copa Árabe de la FIFA 2025 tuvo un desenlace inolvidable en el Estadio Lusail. Ante más de 80 mil aficionados, Marruecos y Jordania ofrecieron una final de alto voltaje que se definió en tiempo extra, con victoria marroquí por 3-2 en uno de los partidos más emocionantes que se recuerden en el torneo.

El arranque fue fulminante para los Leones del Atlas. Apenas al minuto 4, Oussama Tannane firmó una auténtica joya al marcar desde media cancha, sorprendiendo al arquero jordano y adelantando a Marruecos en el marcador. El gol tempranero marcó el ritmo de un partido intenso y abierto desde los primeros minutos.

Jordania reaccionó con personalidad tras el descanso. Con mayor orden y agresividad ofensiva, el equipo de Jamal Sellami encontró el empate gracias a Ali Olwan, quien conectó de cabeza un centro preciso. El propio Olwan completó la remontada al 68’, al cobrar con serenidad un penalti que puso el 2-1 y acercó al conjunto jordano a una hazaña histórica.

Marruecos no bajó los brazos y fue incrementando la presión conforme avanzaban los minutos. Jordania resistía, pero en el cierre del tiempo reglamentario el empate llegó tras un tiro de esquina, cuando Abderrazak Hamdallah apareció oportuno para enviar el balón al fondo de la red y llevar la final al alargue.

El tiempo extra mantuvo la tensión al máximo. Jordania estuvo a centímetros de recuperar la ventaja, pero el VAR anuló su gol por una mano previa. Ese golpe anímico terminó por inclinar el partido del lado marroquí.

Al minuto 99, Marruecos encontró el gol del título. Una jugada colectiva terminó en los pies de Hamdallah, quien definió dentro del área para sellar el 3-2 definitivo y desatar la celebración. Con carácter, paciencia e insistencia, Marruecos recuperó el trono del fútbol árabe, con Abderrazak Hamdallah como el gran protagonista de una final que ya es parte de la historia.