Tania González y Michelle Valenzuela celebran el bronce olímpico de México en Beisbol 5
El camino hacia el podio en Dakar 2026 estuvo marcado por la preparación, la unión del equipo y la capacidad de superar los momentos complicados. Así lo destacaron la entrenadora Tania González Galindo y la sinaloense Michelle Valenzuela, integrantes de la delegación mexicana que conquistó la medalla de bronce en Beisbol 5 durante los Juegos Olímpicos de la Juventud.
Para González Galindo, quien estuvo al frente del combinado nacional, regresar con una presea olímpica juvenil significó una experiencia inolvidable, resultado de un proceso que incluyó la participación en un Campeonato Panamericano y casi un mes de trabajo fuera de casa para llegar en condiciones óptimas a la justa internacional.
La entrenadora recordó que la derrota frente a Kenia fue uno de los episodios más difíciles del torneo, pues obligó al grupo a sobreponerse emocionalmente y recuperar la confianza para afrontar una posible revancha.
“Creo que fue cuando perdimos contra Kenia. Ese fue el primer escaloncito que tuvimos que subir. Tuvimos que trabajar un poquito la psicología con ellos, decirles que en la vida hay revancha, pero primero teníamos que ir paso a pasito”, compartió.
Uno de los aspectos que más valoró fue la integración del conjunto mexicano, conformado por jugadores de Chihuahua, Coahuila, Sonora y Sinaloa. La unión entre los deportistas y el trabajo de sus entrenadores fueron fundamentales para construir un equipo competitivo.
González Galindo también reconoció el respaldo del Instituto Sinaloense de Cultura Física y el Deporte (ISDE), el Comité Olímpico Mexicano y la asociación de Softbol y Beisbol 5, encabezada por el ingeniero Rolando Guerrero, durante la preparación rumbo a Dakar.
Además, aprovechó el resultado para motivar a niños y jóvenes a acercarse a esta disciplina y confiar en que pueden alcanzar escenarios internacionales.
“Que lo crean. Que crean en ellos, que crean que sí se puede llegar a unos Juegos Olímpicos. Invitamos a los niños a que practiquen este deporte, es muy bonito y no requiere mucho gasto. Sí se puede lograr”, expresó.
Por su parte, Michelle Valenzuela calificó su participación en Senegal como una experiencia maravillosa, desde el viaje y la llegada al país africano hasta los entrenamientos y la exigencia de competir en un escenario internacional.
La jugadora sinaloense identificó el encuentro por el bronce como el momento más especial de la competencia. La tensión aumentó durante el tercer set, pero México consiguió mantener la concentración para asegurar la victoria y subir al podio.
“Definitivamente cuando se jugó por la medalla de bronce, cuando se ganó. Al ser el tercer set, se hacía más la tensión, el nerviosismo y la presión. México supo manejar eso y salimos adelante. Cuando ganamos la medalla fue lo más significativo dentro del torneo”, recordó.
Valenzuela reconoció que controlar los nervios y la presión, así como sobreponerse a las jugadas que no salían como esperaba, representó uno de sus mayores retos. Sin embargo, destacó que cada situación dejó un aprendizaje para continuar creciendo como deportista.
La medalla en Dakar representó para ambas una recompensa al trabajo realizado y una experiencia que deja un mensaje para las nuevas generaciones: con preparación, confianza y esfuerzo colectivo es posible representar a México en una competencia olímpica juvenil.
