Yankees mantienen su confianza en Brian Cashman pese a la sequía de títulos
Los New York Yankees apostarán por la continuidad de Brian Cashman al frente de la gerencia general, luego de alcanzar un nuevo acuerdo para mantenerlo en el cargo que ocupa desde 1998, pese a que la franquicia acumula varios años sin conquistar la Serie Mundial.
El directivo de 59 años, el gerente general con mayor antigüedad en la historia de la organización, confirmó que las negociaciones están prácticamente resueltas y que ambas partes trabajan en los últimos detalles para formalizar el acuerdo.
“Estamos listos y preparados”, señaló Cashman al referirse a la renovación, con la que se perfila para continuar al mando de las decisiones deportivas de una de las franquicias más emblemáticas de las Grandes Ligas.
Durante sus 29 temporadas al frente de los Yankees, el equipo ha mantenido un récord ganador en cada campaña y conquistado cuatro títulos de la Serie Mundial, además de 15 campeonatos de la División Este de la Liga Americana. Sin embargo, el último campeonato de las Mayores llegó en 2009, cuando Nueva York derrotó a los Philadelphia Phillies.
La falta de títulos recientes representa el principal pendiente de la gestión de Cashman. Los Yankees acumulan 13 apariciones consecutivas en la postemporada sin levantar el trofeo de la Serie Mundial, una racha que se encuentra entre las más prolongadas en la historia de los playoffs de la MLB.
La campaña de 2026 volvió a dejar sensaciones encontradas para la organización neoyorquina. El equipo terminó con marca de 93 victorias y 68 derrotas, consiguió su tercera temporada consecutiva con al menos 90 triunfos y finalizó en el segundo lugar de la División Este, detrás de los Tampa Bay Rays.
La eliminación llegó en la Serie Divisional de la Liga Americana, donde los Rays barrieron a Nueva York y terminaron con sus aspiraciones de avanzar a la siguiente ronda.
Pese a ese nuevo tropiezo en octubre, la directiva mantiene su respaldo a Cashman, quien tendrá la responsabilidad de encontrar la fórmula para transformar la regularidad de los Yankees en resultados definitivos y devolver a la franquicia a la cima del beisbol de las Grandes Ligas.
